Páginas vistas en total

EL ALCALDE REPUBLICANO DE PORCUNA

"Rafael es una persona que dio mucho por su pueblo y sus gentes"

GUERNICA 
PABLO PICASSO


Correspondencia: La vocación honesta que tiene la Web TODOS LOS NOMBRES DE PORCUNA, para investigar los caídos en ambos bandos de la contienda fratricida, se enfrenta con un enemigo anónimo que tiene el poder de acusar por el odio, y la debilidad de no aportar pruebas, quedando las denuncias en meras calumnias. Es la tradición oral de los hombres de buena voluntad, la que con sus testimonios puede ir tejiendo la verdad de quienes fueron las víctimas, no la mentira de los verdugos. Sin perder el norte de quiénes rompieron la legalidad republicana.


Mensaje de TODOS LOS NOMBRES DE PORCUNA a los familiares de Rafael Montilla:


“Creo recordar en alguna de las publicaciones, correos electrónicos u otros medios, que Rafael Montilla fue encarcelado en los primeros días de la rebelión militar por ser "demasiado blando" con los derechistas locales. Sigo esta línea de investigación y me gustaría saber la fuente y la veracidad de ese hecho. Me explico, hace unos días di con un expediente de alguien de Valenzuela (Córdoba), el alcalde para más señas, y dice que estuvo preso por orden de un delegado gubernamental (El Naranjero), en septiembre de 1936, fecha en la que se producen varios fusilamientos en Jaén. El día de la detención estaba Rafael Montilla, y puede ser que él también fuese detenido, cuando el rumor popular dice que Rafael Montilla no hizo nada por aquellos derechistas que precisamente fueron fusilados el 4 de septiembre. No sé que habrá de razón en todo esto, pero me gustaría conocer vuestra opinión”.


Respuesta de personas de la familia de Rafael Montilla y otros allegados, a TODOS LOS NOMBRES DE PORCUNA:


“En cuanto a lo que me dices, efectivamente Rafael Montilla se opuso en todo momento a la violencia y salvó a muchos derechistas de una muerte segura. Concretamente el padre de mi suegra según ella cuenta era herrero y mecánico y además era la persona que desde "Los Vélez" ponía en marcha los motores que subían el agua potable al pueblo. Por ello y porque arreglaba armas de fuego las republicanos de Linares o Castro del Rio, no sabemos bien, fueron a su casa en "Los Vélez" y lo cogieron para darle el paseo, cuando inmediatamente al enterarse llegó Rafael, Alcalde de Porcuna, y los convenció para que le dejaran tranquilo argumentando que era la única persona que sabía manejar esos motores. Con ello le salvó la vida.


Mi suegra siempre ha sido una persona de derechas, pero nunca ha permitido que hablen mal de Rafael Montilla delante de ella, pues siempre ha dicho que era un hombre bueno.


También se que no fue solo esta intervención, pues salvó la vida de Alberto Barrionuevo, al que él nombra en su carta para que lo avale y que no hizo nada por él, se que hubo muchos más, lo que le trajo bastantes problemas con sus compañeros de Linares y Castro, llegando a estar a punto de ser detenido por ellos.


También he oído hablar de que ya en Jaén después de la toma de Porcuna fue él quien intervino para que no fusilaran al después famoso en Jaén Doctor D. Eduardo Treviño, pero esto solo lo he oído comentar, no pudiendo corroborarlo.


El Naranjero era el Alcalde republicano de Arjona, conocido por ser bastante radical y muy borde en sus actuaciones, pero donde parece que Rafael Montilla encontró más problemas fue en un mitin celebrado en Valenzuela (Córdoba), donde compartió estrado con otros alcaldes y compañeros de los pueblos vecinos y donde se produjeron altercados, yéndose todo de las manos y acabando con la quema de imágenes e incluso con la quema del cura del pueblo. Según he oído contar, Rafael, trató de evitar esta barbaridad, pero se encontró con los reproches de sus compañeros que llegaron a amenazarle y nada pudo hacer para evitar la quema del cura. Después lo acusarían de intervenir en estos hechos, pero nunca dijeron cual fue su actuación.


En cuanto a los fusilamientos del Cementerio, sabemos a ciencia cierta que no estuvo allí y que no intervino en las sacas, si bien parece ser que por las amenazas ya recibidas y las coacciones de los más exaltados nada pudo hacer para evitarlo.


Ricardo Jurado, hijo de uno de los fusilados no sé si en el cementerio o el Barranquillo, siempre acusa a Rafael de no haber hecho nada desde el Ayuntamiento para salvarles, pero a pesar su odio hacia Rafael nunca le he oído decir que interviniera en los hechos.



Creo que Rafael fue un Alcalde para todos los Porcunenses de esa época y si se le acusa de blando es quizá por su carácter humanitario y porque después algunas de esas personas que salvaran la vida gracias a él, fueron las que mayor dolor causaron a los vencidos, como puede ser el caso de Víctor Funes, un autentico criminal que dirigió toda la represión de la posguerra y que durante un tiempo antes de la toma de Porcuna se mantuvo escondido en su casa al parecer con el conocimiento o al menos la sospecha de algunos dirigentes republicanos entre ellos Rafael, los que al no delatarlo permitieron que viviera esta rata sanguinaria que tanto daño hizo a tantas familias trabajadoras de Porcuna.


Esto es un poco una pincelada de lo que yo he oído de personas mayores y que en algunos casos no sabemos a ciencia cierta que fuera así. Lo que sí está claro es que a pesar de las opiniones de algún fascista de los que aun viven, para Porcuna, Rafael fue un hombre bueno, honrado, que trabajó por su pueblo y por sus paisanos en todo momento. Para mí y para mis compañeros, Rafael es una persona que dio mucho por su pueblo y sus gentes y que su pueblo y sus gentes no han sido nunca capaces de reconocérselo públicamente, aunque lo hagan a nivel personal y particular. Creemos que ese momento debe llegar y llegará cuando este pueblo sea gobernado por alguien que se acerque al menos un poco a la catadura moral, política e ideológica de Rafael Montilla”.






MICROBIOGRAFÍA DE RAFAEL JACINTO MONTILLA GARCÍA


Rafael Montilla nació en Porcuna el 20 de diciembre de 1891, siendo sus padres Manuel Montilla Barrios y María Francisca García López. Fue el menor de cuatro hermanos. Desde pequeño se sintió profundamente preocupado por las injusticias sociales y por las pésimas condiciones de vida que soportaba la clase trabajadora.

A pesar de su gran talento y aptitud para el aprendizaje, las penurias económicas de su familia le imposibilitaron estudiar, lo que no impidió que adquiriera una gran formación autodidacta, que le permitió ser el maestro de la casa del pueblo de Porcuna desde muy joven. También a temprana edad sus inquietudes sociopolíticas le llevaron a afiliarse al PSOE y a la UGT, formaciones que en poco tiempo comenzó a liderar en su localidad.

Profesionalmente se dedicó a la agricultura y al pequeño comercio, aunque gran parte del tiempo lo consagró a la política municipal y al sindicalismo activo. Se distinguió como líder de la sociedad obrera Paz y Libertad, vinculada a UGT y en la que estaban afiliados la práctica totalidad de los trabajadores de Porcuna. Fue un referente en la comarca para la clase trabajadora por los buenos acuerdos y convenios que firmaba con los patronos agrarios, cuyas condiciones eran considerablemente mejores de las que contenían pactos similares firmados en localidades cercanas. Éste hecho le llevó a dirigir en varias ocasiones los comités encargados de vigilar el cumplimiento de los acuerdos entre empresarios y jornaleros, actuando como secretario de la Delegación Local del Consejo de Trabajo.

También fue conocido en la comarca por encabezar protestas contra la industrialización del medio rural, poniéndose en más de una ocasión al frente de los piquetes que impedían el trabajo de las cosechadoras de cereal, grandes máquinas autopropulsadas que eliminaban una cantidad considerable de jornales y que comenzaban en aquellos años a implantarse en el agro andaluz.

Su intensa actividad sindical y política le llevó a ser elegido alcalde de Porcuna, cargo que ostentó durante dos periodos. Del 11 de agosto de 1932 al 18 de marzo de 1934 y del 22 de febrero de 1936 al 1 de enero de 1937. Durante el tiempo que permaneció al frente de la alcaldía de su pueblo mientras se desarrollaba la guerra civil procuró en todo momento salvar la vida de sus paisanos, lo que provocó que él mismo fuera arrestado por milicianos antifascistas que lo acusaban de proteger a significadas personas del clero y de derechas.

Cuando Porcuna y, más tarde, la totalidad de la provincia de Jaén cayó en manos de los rebeldes facciosos, Rafael Montilla huyó hacia el levante, como tantos otros fieles a la causa republicana, con la esperanza de poder embarcar en alguno de aquellos buques que evacuaron a los vencidos, aunque finalmente no a todos. En su huida fue apresado el 1 de mayo de 1939 en el término municipal de Baza, a cuyo penal fue conducido en compañía de Manuel Cobo y un tal Flores, ambos militantes también del PSOE y de la UGT de Porcuna.

Después de soportar innumerables castigos y torturas por parte de destacados falangistas, algunos desplazados desde su pueblo hasta Baza para “vengar” el daño del que nunca fue responsable directo, fue fusilado en un olivar de esta localidad en la madrugada del día 12 de enero de 1940, aunque testimonios orales aseguran que ya estaba muerto cuando lo pasaron por las armas, debido a los daños corporales producidos por las torturas soportadas durante meses.

  
AUTOR:
-Raúl Montilla Torres.
-Sobrino-nieto del alcalde.

FUENTES:
-Cobo Montilla, Gloria. Testimonio oral. Nieta del alcalde.
-De Córdoba Ortega, Santiago: "Geografía de la represión criminal franquista: Todos los nombres de Jaén (1936-1952)".
-Garrido González, Luis: “Riqueza y tragedia social. Historia de la clase obrera en la provincia de Jaén (1820-1939)”. Diputación Provincial de Jaén, 1990.
-Montilla Molina, Manuel. Testimonio oral.